FAMILIA
...apego...
En el siguiente post, encontraremos el concepto de apego, las funciones, los tipos, las etapas,y características de madres que benefician el apego.
El apego es la relación afectiva más íntima, profunda e importante que establecemos los seres humanos en nuestra infancia, se forma entre madre-infante o cuidador primario-infante.
El vínculo de apego se caracteriza por la relación emocional perdurable con una persona en específico,dicha relación produce seguridad, sosiego, consuelo, agrado y placer en los seres humanos para un buen desarrollo de la personalidad del mismo, proporcionando la seguridad emocional del niño, ser aceptado y protegido incondicionalmente.
El vínculo de apego se caracteriza por la relación emocional perdurable con una persona en específico,dicha relación produce seguridad, sosiego, consuelo, agrado y placer en los seres humanos para un buen desarrollo de la personalidad del mismo, proporcionando la seguridad emocional del niño, ser aceptado y protegido incondicionalmente.
Hablar sobre el apego es hablar sobre una relación sólida y saludable , se relaciona con una alta probabilidad de crear relaciones saludables con otros, mientras que un pobre apego parece estar asociado con problemas emocionales y conductuales a lo largo de la vida.
La conducta de apego tiene dos funciones básicas:
una función biológica, que es obtener protección para asegurar la supervivencia, y la otra de carácter más psicológico, la de adquirir seguridad. Las funciones complementarias son las de ofrecer y regular la estimulación en cantidad y calidad, posibilitar la exploración y el aprendizaje, fomentar la salud física y mental, favorecer el desarrollo social y proporcionar placer
una función biológica, que es obtener protección para asegurar la supervivencia, y la otra de carácter más psicológico, la de adquirir seguridad. Las funciones complementarias son las de ofrecer y regular la estimulación en cantidad y calidad, posibilitar la exploración y el aprendizaje, fomentar la salud física y mental, favorecer el desarrollo social y proporcionar placer
La vinculación de la madre con los más pequeños tiene un gran valor en su vidas ,el acto de agarrae el bebé , cantarle, alimentarlo, mirarlo detenidamente, besarlo y otras conductas nutrientes asociadas al cuidado de infantes y niños pequeños, son experiencias de vinculación que favorecen la seguridad del mismo .Durante los primeros tres años de vida, el cerebro desarrolla un 90% de su tamaño adulto y coloca en su lugar la mayor parte de los sistemas y estructuras que serán responsables de todo el funcionamiento emocional, conductual, social y fisiológico para el resto de la vida. De allí que las experiencias de vinculación conducen a un apego y capacidades de apego saludables cuando ocurren en los primeros años.
A lo largo de la vida del niño existen tres etapas del apego:
Etapa de preapego,del nacimiento a 6 semanas: El bebé comienza aplicando sus reflejos innatos,donde llora, agarra, orienta la vista hacia los que le cuidan, responde positivamente a los acercamientos y caricias, y ya reacciona y distingue la voz de la madre de la de otras personas por las claves emocionales que aparecen en esta, pero aún no muestra conductas de apego.
Luego entre las 6 semanas a 6-8- meses viene la etapa de formación del apego: donde el niño ya muestra con su conducta que distingue a la madre de otras personas. Sonríe y balbucea con más facilidad a la madre, y se muestra más tranquilo y calmado cuando es la madre quien le tiene en brazos. Presta mayor atención a los movimientos y acciones de la madre, pero aún lo que más le molesta es perder el contacto humano, no sólo el de la madre.
Luego entre las 6 semanas a 6-8- meses viene la etapa de formación del apego: donde el niño ya muestra con su conducta que distingue a la madre de otras personas. Sonríe y balbucea con más facilidad a la madre, y se muestra más tranquilo y calmado cuando es la madre quien le tiene en brazos. Presta mayor atención a los movimientos y acciones de la madre, pero aún lo que más le molesta es perder el contacto humano, no sólo el de la madre.
Por último la etapa de apego (6-8 meses a 18 meses- 2 años): las reacciones de enfado y ansiedad ante la separación de la madre son ya una muestra clara del apego que el niño tiene con la madre. A partir de los 8 meses el niño empieza a tener preferencia por la madre y todas las acciones del niño en esta etapa necesitan una mayor presencia de la madre (gatear, manipular objetos, etc.)
Existe una clasificación de tipos de apego que se ha construido con base en la técnica de situación extraña diseñada por Mary Ainsworth. Se establecen cuatro categorías:
Apego seguro: Se da en el 65% de los bebés. Los bebés con este tipo de apego exploran de forma activa mientras están solos con la figura de apego, y pueden intranquilizarse visiblemente cuando los separan de ella. A menudo el bebé saluda a la figura de apego con afecto cuando regresa, y si está muy inquieto, tratará de entrar en contacto físico con ella. Estos bebés son sociables con extraños mientras la madre está presente.
Apego resistente: Se da en un 10% de los bebés. Los bebés con este tipo de apego tratan de mantenerse cerca de la figura de apego y exploran muy poco mientras ella está presente. Se inquietan mucho cuando ésta se marcha, pero cuando regresa su reacción es ambivalente: permanece en su cercanía, pero pueden resistirse al contacto físico con ella mostrándose molestos por el abandono. Se muestran sumamente cautelosos con los extraños, aún en presencia de la figura de apego.
Apego evasivo: Se da en un 20% de los bebés. Los bebés con este tipo de apego muestran poco malestar cuando son separados de la figura de apego y generalmente rehuyen de ella cuando regresa aunque ésta trate de ganar su atención. Suelen ser sociables con los extraños pero pueden ignorarlos de la misma forma en que evitan a su figura de apego cuando regresa.
Apego desorganizado/desorientado: Se da entre un 5 y un 10% de los bebés. Es una combinación de los patrones de apego resistente y apego evasivo. El bebé puede mostrarse confuso permaneciendo inmóvil o acercarse para luego alejarse de forma abrupta a medida que la figura de apego se aproxima.